Hace muchos años mi hija cuando era pequeña, tendría 6 ó 7 años, me hizo un regalo muy especial.

Yo estaba en la cama con la gripe y ella vino a ver como me encontraba.

Me dijo ....

Espera un momento, mamá !

Ten , para que te haga compañía mientras estás enferma.

Y me entregó un osito de peluche, aquel que tanto quería , aquel que tanto le gustaba.

Y desde entonces este osito de peluche está a mi lado , justo en la mesita de noche.

Ella no lo sabe pero para mí fue tanto lo que me dió que lo conservo como oro en paño.

Me hace compañía , escucha mis palabras, me da suavidad y sobretodo me transmite el cariño que depositó en él mi hija.