La veía mal, me preocupaba y no sabía que hacer.

Me tenía desconcertada.

Siempre habiamos hablado y parecía que nos entediamos pero esta vez era diferente.

Iban pasando los días y me dolía verla pasandolo ella sola, le pregunte :

Puedo ayudarte ?

NO

Y  la verdad es que esta palabra me cuesta aceptarla porque me gustaría estar a su lado.

Pero está claro que debo ACEPTAR UN NO POR RESPUESTA y estar aquí para cuando ella me necesite y siempre y cuando sea lo que ella quiere.

Quién sabe a lo mejor con mi silencio ya la estoy ayudando, por lo menos lo que tengo claro es que la estoy respetando.